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ÉTICA
PUBLICITARIA
Ética:
Parte de la filosofía que se ocupa de la moral y de las
obligaciones del hombre.
La
pregunta que la sociedad debe plantearse es ¿hasta donde
puede llegar la publicidad?, ¿Debe existir censura a
determinadas actitudes, temas, eslóganes,..?. Sobre todo
esto planea la eterna cuestión de la libertad de expresión.
La
publicidad es un foro público dinámico en el que
confluyen los intereses de compañías, la creatividad,
las necesidades de los consumidores y las regulaciones
gubernamentales. La extrema notoriedad que en la sociedad
actual tiene la publicidad la hace vulnerable a la crítica.
Aún así es importante destacar que diversos estudios han
destacado que la gente opina que la publicidad es cada vez
más SEXUAL, pero que cada vez es más ignorada. Es
sorprendente que el 42.5% de la gente que trabaja en
publicidad no es capaz de recordar un anuncio que haya
visto en las últimas veinticuatro horas y solo el 17% de
los consumidores pudieron recordar una marca en
particular. Además debemos recordar que es dudoso que algún
día desaparezca la actitud negativa hacia la publicidad.
ASPECTOS
ÉTICOS
La
mujer, los niños y los negros...
El
tratamiento que recibe estos sectores sociales de la
población en los distintos anuncios publicitarios es
“especial” cuando menos.
El
artículo 3º de la Ley General de Publicidad indica que
se considera publicidad ilícita “la publicidad que
atente contra la dignidad o vulnere los valores o derechos
reconocidos en la constitución, especialmente en lo que
se refiere a la infancia, juventud o mujer”. Por lo
tanto la Ley ya diferencia a ciertos sectores sociales de
otros y trata de protegerlos o ejercer una mayor tutela
sobre los mismos.
En
el caso de la mujer, el tratamiento de la publicidad ha
ido aparejado al tratamiento social que la mujer ha
experimentado a lo largo de los últimos años. El
principal estereotipo que ofrece la publicidad es el de la
mujer preocupada principalmente por su belleza. Es en la
mayoría de los casos una mujer joven (83%), atractiva,
dulce, cariñosa y sobre todo se presenta, en el anuncio,
en un contexto Erótico. Un ejemplo sobre lo expuesto es
el anuncio de la marca automovilística Citröen donde
aparece la joven Claudia Shiffer desnudándose mientras se
acerca a un coche.
De
todos modos en los últimos años se ha observado un
cambio de actitud. Hasta hace unos años se destacaba a la
mujer como la persona encargada de las tareas domesticas,
y preocupada de
los deberes del hogar y de la maternidad. En cambio cada
vez más los publicistas reconocen la diversidad de roles
que puede tener una mujer. Podríamos decir que se ha
pasado del estereotipo de supermamá al estereotipo de
supermujer, pero con un toque erótico. Ahora ella le da a
su hijo la papilla xxx, pero ella es ingeniero de la NASA.
Una encuesta realizada en 1988 a 3000 mujeres indicó que
menos del 2% de las encuestadas estaban de acuerdo con la
imagen que de ellas se daba en la publicidad. Este estudio
arrojó el dato de que todavía existen “muchas amas de
casa tontas en los anuncios”. Una prueba fehaciente de
que aún queda mucho por hacer es que el día 17 de abril
del 2000, el Instituto de la Mujer denunciaba el
tratamiento sexista de la publicidad.
¿Es
racista la publicidad? Desde luego que sí. En los EEUU
de América la gente de raza negra representa más
del 13% de la población, mientras que una revisión de la
publicidad en revistas determinó que
a la raza negra corresponde entre el 2 y el 6% de
los modelos que se presentan en los anuncios. Si además
tenemos en cuenta la superioridad de los hombres de raza
negra en ciertos deportes (baloncesto, atletismo,..) y su
protagonismo publicitario en marcas de productos afines a
dichos deportes, la aportación de esta minoría es ínfima
en publicidad.¿Cuántas veces hemos visto un gitano
protagonizar un anuncio publicitario?.
El
caso de la publicidad dirigida a niños es un tema muy
controvertido y dio lugar a ciertas reglamentaciones.
Algunos expertos estimaron que un niño ve a lo largo de
un año alrededor de 1500 horas de televisión, lo cual
implica estar sometido a un gran número de comerciales.
Los partidarios de una gran regulación de la publicidad
dirigida a niños argumentan que en esta edad carecen de
formación necesaria para evaluar los mensajes
publicitarios y tomar por lo tanto decisiones de compra
acertadas, mientras que los partidarios de que no se
regule argumentan que el lugar apropiado para restringir
la publicidad es el propio hogar.
Es
importante destacar que la publicidad castiga otros
estereotipos además de los citados anteriormente. Es el
caso de los ancianos. Numerosos críticos han manifestado
que a este segmento de población se le muestra como
lentos, seniles, abrumados por padecimientos,... aunque al
igual que en el caso de las mujeres se ha producido un
avance en los últimos tiempos hacia la imagen de la
tercera edad como la “segunda juventud”, derivado de
su creciente tirón de demanda provocado por el
envejecimiento de la población sobre todo en países
desarrollados.
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